Intercesión

NUESTROS PATRONOS

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MENSAJE DE NUESTRO ARZOBISPO

La Nueva Evangelización para transmitir la fe debe ser mucho más que multiplicar lo que ya hemos hecho; debe ser un acto integral que, dentro de las circunstancias del mundo de hoy, ilumine la inteligencia, oriente la libertad, mueva los sentimientos, comprometa toda la vida. La evangelización es un acontecimiento, a la vez, complejo y sencillo. Complejo, porque podemos situarlo en el orden de la creación; sencillo, porque la gracia lo produce como de modo natural en quien está dispuesto. A mi modesto modo de ver, los distintos procesos en los que se desarrolla la evangelización deben propiciar tres experiencias concretas y fundamentales.

En primer lugar, la experiencia de la paternidad de Dios. Un encuentro con Cristo y un proceso de discipulado con él, deben permitir la experiencia fundamental y originaria de Jesús: la filiación. Por tanto, convendría que volviéramos al kerigma inicial de Jesús: Dios está cerca, su paternidad está en acción, su reino está en medio de nosotros (Mc 1,15; Lc 17,20). Quien con la gracia del Espíritu Santo llega a esta experiencia, encuentra para siempre el sentido de la vida y tiene fuerza para realizar el proyecto que es dentro del plan de Dios.

En segundo lugar, es preciso llegar a tener de un modo concreto la experiencia de la comunidad cristiana. Porque la nueva evangelización es un acto eclesial tiene que potenciar la comunidad a todos los niveles: la familia como primera Iglesia doméstica, las pequeñas comunidades eclesiales como espacio fundamental de vida, la parroquia como centro vivo de espiritualidad y pastoral a la que se integran y en la que encuentran sentido otras realidades, la Iglesia particular que, siguiendo la doctrina del Vaticano II, hace concreto y auténtico el misterio de la Iglesia.

En tercer lugar, hay que llegar a la experiencia de la alegría de dar a Dios. Transmitir la fe no es una carga, es una necesidad, es una ganancia, es la vida misma de quien vive las experiencias anteriores. “Ay de mí si no evangelizo”, decía Pablo (cf 1 Cor 9,16). La evangelización verdadera brota del contacto con Dios y con los hombres en el poder del Espíritu Santo. Es el testimonio humilde y audaz de lo que se vive y no se puede callar.



ORACIÓN ROGANDO A DIOS POR SANIDAD
(Hno. Neil Vélez)

Neil Velez Healing Prayer.mp4




CAMINANDO EN LA PAZ DE DIOS

(Juan 14, 27) "Les dejo la paz. Les doy mi paz, pero no se la doy como la dan los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo" 

Casi todos conocemos lah istoria de Pedro caminado sobre las aguas (Mateo 14).  Y que poco después de que comenzó a caminar, comenzó a hundirse.  No podemos culpar a Pedro de hundirse, porque la verdad es que sí, camino sobre las aguas, y eso es más de lo que tú o yo hayamos hecho. No lo podemos culpar, pero si podemos examinar las razones del por qué comenzó a hundirse. El ejemplo de Pedro, cuando lo aplicamos a nuestras vidas, nos ayudará a caminar continuamente en la paz de Dios. 

Mientras Pedro caminaba sobre las aguas, algo pasó que hizo que él quitara su mirada de Jesús y empezará a hundirse. Las olas azotaban fuertemente y Pedro titubeó en su fe. Las circunstancias causaron que Pedro se hundiera y las circunstancias hoy, nos robarán de la felicidad y alegría, y no nos dejarán alcanzar lo que por fe es nuestro.  Como Pedro, nos hundiremos cuando quitemos nuestra mirada de Dios y, en lugar de ello, pongamos atención a las circunstancias que nos rodean. No podemos quitar la mirada de Dios y enfocarla en la depresión, tristeza, y enfermedades que azotan nuestras vidas diariamente. 

Enfocarnos en lo que sentimos es la primera cosa que nos robará la fe y nos impedirá caminar en paz. Hoy en día hay tantas cosas que sentir, especialmente el estilo de vida tan rápido que llevamos. Cuando dejamos que las presiones diarias nos quiten la mirada de Dios, no podremos caminar en paz. La palabra de Dios nos dice las condiciones de cómo caminar en perfecta paz. Tenemos que mantener nuestras mentes o atención fijas en Jesús.  Isaías 26,3 dice "Señor Tú conservas en paz a los de carácter firme, porque confían en ti”  No podemos darnos el lujo de que las presiones de nuestras vidas nos desvíen de Dios. Tu paz depende de que mantengas tu mirada en ÉL.  

Enfocarnos en lo que se está viendo es la segunda cosa que nos robará la atención. Cuando Pedro caminaba sobre las aguas le afectó lo que vio. En estos tiempos ¿qué es lo que nos amenaza? Es imposible prender la televisión, leer un periódico, o leer una revista, sin que los reportes nos llenen de miedo, dudas y desaliento. Pero como hijos de Dios, no tenemos que movernos por lo que vemos. No nos podemos dejar llevar por nuestra situación económica ni por ninguna crisis mundial.

El espíritu de temor no se debe apoderar de nosotros. Dios no nos ha dado un espíritu de temor sino de amor, y de poder. [2 Timoteo 1,7]. 

Podemos extender la mano de fe y obtener las promesas de Dios. Podemos tener paz en medio de la tormenta, porque Jesús nos dio paz.  Así que en vez de enfocarnos en lo que vemos o sentimos, mantengamos nuestra mirada en Dios y su Palabra y dejemos que la paz inunde nuestras vidas.  

Hermano Neil Vélez


Oración

Padre, ayúdame a mantener mi mirada firme en TI y así poder caminar en tu perfecta PAZ

¡Yo declaro, en el Santo Nombre de Jesús de Nazareth, que mi alma, mi cuerpo, mi espíritu, mi vida, mi familia y mis proyectos, son POSESIÓN DEL ESPÍRITU SANTO DE DIOS!

¡Gracias Padre porque me has escuchado!´

 

Amén

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